Jaume Asens – Demonizando adrede

Jaume Asens – Demonizando adrede

Jaume Asens – Demonizando adrede

August 21, 2026 españa
Descripción del Incidente
Este texto de Jaume Asens es interesante porque parte de un episodio real y grave, pero lo transforma después en una conclusión muchísimo más amplia: “infanticidio”, “exterminio” y “violencia genocida israelí”. Desde IHRA, sin embargo, el caso es bastante más débil: no encuentro en este fragmento ataques contra los judíos como colectivo, conspiración judía, doble lealtad ni estereotipos clásicos.

1. El episodio de la mujer embarazada es sustancialmente real

Asens relata que una palestina de 28 años, embarazada de seis meses, fue trasladada en ambulancia hacia Nablus, quedó retenida por fuerzas israelíes, se obligó a apagar el vehículo y finalmente perdió al bebé.

La información de AFP confirma buena parte del relato. La mujer estaba inconsciente, sufría una hemorragia muy grave y la ambulancia encontró carreteras cerradas. Según el paramédico Bashar Qaryouti, en el puesto de Awarta los soldados obligaron a apagar el vehículo pese a que el equipamiento médico estaba funcionando y retuvieron la ambulancia durante más de 30 minutos. El bebé nació muerto dentro de ella. El ejército israelí no respondió inmediatamente a AFP.

Human Rights Watch entrevistó posteriormente al paramédico y a la enfermera y documentó también el episodio dentro de un patrón de graves obstáculos al acceso sanitario en Cisjordania.

Por tanto, no descartaría este caso como propaganda inventada.

2. Pero Asens introduce una causalidad más fuerte que la noticia

Dice que los soldados:

“dejó[aron] morir a ese bebé”.

Y habla de:

“otro bebé muerto en un infanticidio”.

Aquí existe un salto.

La mujer ya estaba en estado extremadamente crítico, inconsciente y sufriendo una hemorragia muy intensa antes de llegar al checkpoint. AFP informa que el retraso agravó su situación y que el feto nació muerto durante la espera, pero esa información no establece que los soldados decidieran deliberadamente matar al bebé.

“Infanticidio” sugiere asesinato intencional de un niño. Eso no está demostrado por la información disponible.

Puede argumentarse responsabilidad por impedir o retrasar asistencia médica; afirmar asesinato deliberado exige otra prueba.

3. “Occidente guardó silencio”: falso en sentido literal

El encabezado afirma:

“Occidente guardó silencio”.

Y Asens dice:

“ningún medio europeo consideró necesario publicarla”.

La segunda afirmación es demasiado absoluta. El caso fue difundido por AFP y posteriormente apareció en múltiples medios internacionales. También ha recibido cobertura y análisis de organizaciones internacionales.

Podría argumentar que recibió poca cobertura en grandes medios europeos o españoles. Eso sería una tesis comprobable.

“Ningún medio europeo” y “Occidente guardó silencio” son absolutos que necesitarían una revisión exhaustiva que el propio texto no proporciona.

4. De un caso concreto a un “exterminio”

Después aparece el salto retórico principal:

“hay víctimas que Occidente las ha dejado de ver como personas. Y por eso sigue colaborando en su exterminio”.

El episodio del checkpoint puede servir como evidencia de una política problemática de restricciones a ambulancias. No demuestra por sí mismo un programa destinado a exterminar a los palestinos.

Asens convierte así un acontecimiento documentable en evidencia de una tesis muchísimo mayor sin demostrar los elementos intermedios.

5. “Cada día [...] niños asesinados mientras recogen comida”

Ésta es otra generalización:

“Cada día en Palestina hay muertos por ambulancias bloqueadas, niños asesinados mientras recogen comida [...]”.

Existen casos documentados de muertes relacionadas con bloqueos sanitarios y numerosas muertes cerca de lugares y rutas de distribución de ayuda. Pero “cada día” constituye una frecuencia factual específica. El texto no proporciona estadísticas que demuestren que diariamente se produzcan todas las conductas enumeradas.

6. “Violencia genocida israelí”

Aquí conviene mantener la misma precisión que en los análisis anteriores.

Asens habla de:

“familias expulsadas por la violencia genocida israelí”

y finalmente:

“ese genocidio del que formamos parte”.

Calificar las acciones israelíes de genocidio no constituye automáticamente antisemitismo según IHRA. Existe un debate jurídico y político muy serio sobre esa calificación, y diferentes organismos y expertos han llegado a conclusiones diferentes.

Por tanto, no utilizaría simplemente la palabra “genocidio” como prueba IHRA.

7. ¿Dónde está IHRA?

En este fragmento, francamente, la correspondencia es débil.

No aparecen:

“los judíos” como responsables colectivos;
conspiración judía o sionista;
control de gobiernos, bancos o medios por judíos;
acusaciones de doble lealtad;
estereotipos tradicionales antijudíos;
comparación Israel-nazismo;
negación de la Shoá;
responsabilización de los judíos europeos por Israel;
negación explícita del derecho del pueblo judío a la autodeterminación.

Asens acusa a Israel de genocidio y a Occidente de complicidad. Eso puede ser jurídicamente discutible, exagerado o incluso falso en aspectos concretos, pero no basta para clasificar el discurso como antisemita bajo IHRA.

Falsedades, exageraciones y hechos
La mujer embarazada existió y perdió el feto: verdadero.
Tenía 28 años y seis meses de embarazo: verdadero.
La ambulancia fue retenida en un checkpoint: respaldado por los testimonios disponibles.
Se ordenó apagar la ambulancia: respaldado por el testimonio del paramédico.
El bebé nació muerto durante la demora: verdadero según el personal médico.
Los soldados deliberadamente “dejaron morir” al bebé: intención no demostrada.
Fue un “infanticidio”: jurídicamente y factualmente no demostrado.
“Ningún medio europeo” informó: afirmación absoluta no sustentada.
“Occidente guardó silencio”: hipérbole.
Hay niños asesinados mientras buscan comida “cada día”: frecuencia no demostrada en el texto.
El incidente demuestra un “exterminio”: conclusión que excede la evidencia del caso.
Constituye prueba de “violencia genocida”: no se desprende jurídicamente de este episodio aislado.
Conclusión para dossier

Yo no presentaría este video como una violación IHRA fuerte. Hacerlo debilitaría un dossier serio.

Sí lo presentaría como un buen ejemplo de un mecanismo discursivo recurrente: se toma un hecho real y trágico —que merece investigación y condena si se confirma la responsabilidad— y se le añaden progresivamente conclusiones que el hecho original no demuestra: muerte fetal → “infanticidio” → asesinato sistemático de niños → “exterminio” → “genocidio”.

El problema principal aquí no es antisemitismo explícito. Es el salto desde evidencia concreta hacia intencionalidad criminal colectiva sin aportar las pruebas correspondientes.

Y esa distinción es importante: IHRA gana credibilidad cuando se aplica donde corresponde, no cuando se utiliza como una estampilla automática sobre cualquier crítica feroz a Israel.
Jaume Asens
Persona
Jaume Asens
Detalles del Incidente
Fecha del Incidente
August 21, 2026
País
españa
Ubicación
España
Publicado
August 21, 2026
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