“El Dios [de la Torá] dice que había que hacer maldades” dice Umpierrez

“El Dios [de la Torá] dice que había que hacer maldades” dice Umpierrez

“El Dios [de la Torá] dice que había que hacer maldades” dice Umpierrez

September 7, 2026 uruguay
Descripción del Incidente
Analizando exclusivamente este material, hay que distinguir entre una denuncia potencialmente legítima sobre desalojos de palestinos y varios pasajes que cruzan hacia la demonización religiosa de los judíos y del judaísmo. Además, el relato presenta como hechos probados varias acusaciones que el propio material no demuestra.

Contenidos que violan la IHRA

Presentación de los judíos como un colectivo que roba propiedades palestinas amparándose en ser el “pueblo elegido”.

El hablante comienza diciendo que en Jerusalén “siguen robando casas” y añade sarcásticamente:

“lo muestran por televisión y la gente dice, no, son buenos, son el pueblo elegido, tienen derecho.”

Criticar desalojos, asentamientos o reivindicaciones inmobiliarias de organizaciones judías no es antisemitismo. El problema aparece al convertir una controversia concreta en una característica vinculada a la condición religiosa colectiva de los judíos como “pueblo elegido”.

Aun así, esta primera frase, aisladamente, la consideraría un indicio de generalización antijudía, no el pasaje más sólido para determinar una violación.

Demonización de la Torá y del Dios del judaísmo como fundamento de la maldad.

Éste es el contenido más grave. Al describir cómo supuestamente justifican la apropiación de viviendas, afirma:

“llaman al rabino, que pone un extracto de la Torah, del Antiguo Testamento, de aquel Dios hijo de puta, que dice que había que hacer maldades”.

Aquí el discurso deja de estar dirigido exclusivamente contra Israel o contra determinadas organizaciones de colonos. Ataca directamente un elemento central de la religión judía, presentando a su Dios como un Dios que ordena cometer “maldades”, y relaciona esa caracterización con el supuesto comportamiento criminal contemporáneo de judíos.

Hay que hacer una precisión: insultar a Dios, a la Torá o incluso al judaísmo no constituye automáticamente antisemitismo según la IHRA. La crítica o incluso la blasfemia contra una religión no equivale necesariamente al odio contra sus creyentes.

Lo que vuelve problemático este pasaje es la estructura completa: Torá + rabino + pueblo elegido + Dios que ordena maldades → judíos que expulsan y roban casas. De esta manera se atribuye la conducta criminal contemporánea a características intrínsecas de la tradición religiosa judía.

Esto constituye demonización de los judíos mediante su religión y puede encajar con el contenido IHRA relativo a acusaciones demonizadoras contra los judíos como colectivo.

Construcción de un comportamiento criminal colectivo.

El hablante continúa:

“los expulsan, los hostigan, los hostigan, los hostigan, de noche les golpean la puerta, les tiran balazos, les tiran basura, pañales sucios de bebé...”

y después:

“Algunos se van, a otros los matan, los secuestran, les secuestran al hijo [...] llegan y nunca más aparece.”

Denunciar delitos cometidos por colonos o extremistas judíos no viola la IHRA si existen hechos concretos que los sustenten.

El problema del discurso es nuevamente la ausencia de delimitación: no identifica responsables, organización, personas, procedimientos judiciales ni casos concretos. El sujeto queda convertido en un “ellos” colectivo, después de haberlo asociado con “pueblo elegido”, rabinos, Torá y Dios.

Por eso existe una generalización demonizadora, aunque considero que el pasaje religioso anterior es mucho más sólido para el análisis IHRA.

Falsedades y afirmaciones no sustentadas

“Ellos llegaron hace veinte años y simplemente dicen ‘esta casa es mía porque Dios me la dio’” — ENGAÑOSO como explicación general.

Existen disputas inmobiliarias extremadamente controvertidas en Jerusalén en las que organizaciones judías intentan recuperar propiedades alegando derechos de propiedad anteriores a 1948, mientras familias palestinas alegan derechos de residencia y otras reivindicaciones. Pero el material reduce cualquier complejidad jurídica a:

“es mía porque Dios me la dio.”

Eso puede describir la ideología de determinados activistas religiosos, pero no demuestra que sea el fundamento jurídico mediante el cual Israel adjudica esas propiedades.

“Había seis familias palestinas en Jerusalén Oeste y se la robaron” — NO SUSTENTADO EN EL MATERIAL.

La afirmación es concreta:

“un complejo de vivienda donde había seis familias palestinas en Jerusalén Oeste [...] se la robaron”.

Pero no proporciona dirección, nombres de las familias, fecha, resolución judicial ni organización responsable. Por tanto, este material por sí solo no permite verificar el episodio concreto.

“Les tiran balazos” para conseguir que abandonen las viviendas — NO SUSTENTADO EN EL MATERIAL. Es una acusación criminal concreta y grave que requeriría evidencia. Aquí simplemente se afirma.

“A otros los matan” para quedarse con sus viviendas — NO SUSTENTADO.

El salto es todavía mayor cuando sostiene:

“a otros los matan, los secuestran, les secuestran al hijo [...] llegan y nunca más aparece.”

El material no identifica una sola víctima asesinada o secuestrada para apropiarse de su vivienda. Sin nombres, casos o evidencia, no puede presentarse como hecho probado. La formulación además induce a entender que asesinato y secuestro serían mecanismos habituales para apropiarse de viviendas palestinas.

“El Dios [de la Torá] dice que había que hacer maldades” — FALSO/DEFORMACIÓN TEOLÓGICA.

Puede criticarse moralmente cualquier pasaje bíblico, incluidos textos que contienen guerras, castigos o violencia. Pero afirmar simplemente que el Dios de la Torá “dice que había que hacer maldades” no describe una doctrina judía. Es una valoración hostil del hablante presentada como explicación de la conducta de los judíos actuales.

Conclusión

Este material requiere cierta cautela porque su tema de partida no es necesariamente antisemita. Investigar desalojos de palestinos, denunciar violencia de colonos, cuestionar decisiones judiciales israelíes o incluso afirmar que determinadas organizaciones intentan apropiarse injustamente de propiedades palestinas puede constituir crítica política legítima.

El contenido que cruza la línea aparece cuando esa denuncia se transforma en una explicación sobre los judíos mediante el “pueblo elegido”, el rabino, la Torá y un Dios judío presentado como alguien que ordena hacer “maldades”.

Y factual­mente, el principal problema del material es que presenta como hechos consumados acusaciones extraordinariamente graves —robo sistemático de viviendas, disparos para expulsar residentes, asesinatos y secuestros de palestinos para quedarse con sus propiedades— sin identificar en el propio contenido víctimas, responsables, expedientes o evidencias que permitan demostrar esas afirmaciones.
Tipo de Reporte
IHRA 2 variables
Variables IHRA Violadas
Aplicar doble standard contra Israel 1 pts
Aplicar un doble estándar al pedir a Israel un comportamiento no esperado ni exigido a ningún otro país democrático.
Usar símbolos o imágenes de antisemitismo clásico 1 pts
Utilizar los símbolos y las imágenes asociados con el antisemitismo clásico (por ejemplo, las calumnias como el asesinato de Jesús por los judíos o los rituales sangrientos) para caracterizar a Israel o a los israelíes.
Ariel Umpierrez
Persona
Ariel Umpierrez
Detalles del Incidente
Fecha del Incidente
September 7, 2026
País
uruguay
Ubicación
Uruguay
Publicado
September 7, 2026
Resumen de Variables
2
Puntaje Total
2 variables violadas
Tipo de Reporte
IHRA
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